Nuestras mantecas están formuladas con ingredientes de origen natural. La exposición al calor, al sol o los cambios bruscos de temperatura pueden hacer que la textura se vuelva más blanda o más firme. Esto es normal y no afecta su calidad ni sus beneficios.
Si la manteca se vuelve más líquida, podés llevarla a un lugar fresco o dejarla a temperatura ambiente hasta que recupere su consistencia. También podés mezclar suavemente el producto. No se arruina.
En temperaturas frías, la manteca puede volverse más firme. Al contacto con la piel, se funde naturalmente y se absorbe sin problemas.
No. Los cambios de textura no modifican la eficacia ni las propiedades del producto.
Se recomienda conservarla en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa y de fuentes de calor.
Sí. Al tratarse de un producto artesanal y natural, pueden existir leves variaciones entre partidas. Esto forma parte de su proceso natural y no altera su calidad.
Es ideal para pieles secas o muy secas y para zonas que necesitan nutrición intensa como pies, codos, rodillas y manos.
Se recomienda principalmente su uso nocturno, ya que prolonga el tiempo de acción del producto sobre la piel. No obstante, puede aplicarse en cualquier momento del día.
Aplicar una pequeña cantidad sobre la piel limpia y seca, masajeando suavemente hasta su absorción. Se puede reforzar el efecto usando medias de algodón durante la noche.
Sí, es apta para uso corporal. Se recomienda evitar el rostro salvo indicación específica.
En general sí, pero si tenés piel sensible o reactiva, se recomienda realizar una prueba en una pequeña zona antes del uso.
Uso externo únicamente. No aplicar sobre piel irritada, lastimada o con heridas. Ante cualquier reacción adversa, suspender su uso.
Sí. Al ser una manteca nutritiva, su absorción es más lenta que la de una crema liviana. Esto permite una nutrición profunda y duradera.
Sí, el clima puede modificar la consistencia, pero no altera su acción ni sus beneficios sobre la piel.